Clint Eastwood es desde "Sin Perdón" el más grande director de cine contemporáneo.Con la inmensa "Gran Torino" todavía en la memoría llega ahora "Invictus".Ambas películas tienen similitudes: el tono reposado, la liviana melodía musical que encierra verdad acerada y por supuesto la sabiduría ética, analítica y de diagnóstico."Invictus" toma su cuerpo de la novela John Carlin, pero va más allá, vuela mucho más alto.
Eastwood narra el proceso de excarcelación de Nelson Mandela, la toma de posesión del cargo de presidente de la República de Sudáfrica y como Mandela supo ejercer con inteligencia, sensibilidad y sin revanchismo.Mandela (Morgan Freeman) utilizó a los Sprinboks, el equipo nacional de rugby, para unir a las dos comunidades enfrentadas y supo sacar lo mejor de su capitán François Piennar (Matt Damon) para conseguir que éste liderara al equipo hacía la victoria.Un triunfo deportivo que hizo vibrar a opresores y oprimidos.
"Invictus" es también un retrato social emocionante, son memorables las escenas de los guetos, en las que se nos muestra el poder redentor y de ascensor social que tuvo el deporte.La película es por tanto un canto a la esperanza, porque no es la primera ni será la útima vez, que surgen personas como Nelson Mandela que con inteligencia, bondad y decisión, hacen avanzar a la humanidad por encima del odio.Por tanto, hoy "Invictus" es más necesaria que nunca.
Coda: Hechos diferenciales los hay en todas partes. Los hay en Cataluña con respecto a España, y en Barcelona con respecto a Cataluña, y en la rambla de Canaletas con respecto a Barcelona, y en cualquier casa de la rambla de Canaletas con respecto a la rambla en general. En todas partes hay hechos diferenciales, pero la cuestión está en si debe uno cultivarlos o debe, por el contrario, dedicarse al cultivo de los hechos igualitarios. (de Julio Camba, escritor gallego, "Haciendo de República", 1934).
Coda: Hechos diferenciales los hay en todas partes. Los hay en Cataluña con respecto a España, y en Barcelona con respecto a Cataluña, y en la rambla de Canaletas con respecto a Barcelona, y en cualquier casa de la rambla de Canaletas con respecto a la rambla en general. En todas partes hay hechos diferenciales, pero la cuestión está en si debe uno cultivarlos o debe, por el contrario, dedicarse al cultivo de los hechos igualitarios. (de Julio Camba, escritor gallego, "Haciendo de República", 1934).





